sábado, julio 07, 2007

Espejo empañado

¿ Os ha pasado alguna vez tener que arreglaros inmediatamente después de daros una buena y calentita ducha, teniendo como ayuda un espejo empañado, sumido aún en los vapores del baño ? Uno necesita afeitarse, peinarse, acicalarse. Necesita adecuar su imagen a la convivencia, a las relaciones sociales. Y para esa adecuación de la imagen, necesitamos ver nuestra propia imagen, ver nuestro yo reflejado en el espejo. Pero el espejo empañado no nos permite percibir con claridad esa imagen. Forzamos los ojos y hacemos movimientos varios en busca de la esquina libre de vaho que nos permita vernos tal cual somos y ajustar bien el movimiento del peine o la máquinilla de afeitar.

Esta pasada semana he asistido a un curso de liderazgo. No sé si habéis tenido la experiencia de asistir a algún tipo de formación en habilidades sociales o directivas. Abundan el uso de tests y técnicas diversas que aspiran a dibujar de una forma más o menos precisa tu forma de actuar, tus motivaciones íntimas, tu escala de valores, tu autopercepción y la de tu entorno, tu estilo de relación con las personas que te rodean. En el fondo, pretenden ponerte frente a un espejo, pretenden que te veas a tí mismo tal cual eres en realidad para así, poder mejorar, poder reforzar lo positivo y corregir lo negativo.

Me intento ver en ese espejo, para conocerme, para mejorar, para acicalar mi alma y mi temple de cara a la actividad gerencial, a la relación profesional con los demás.

Pero hay vapores que empañan ese espejo.

Veo muchos elementos de mi imagen que reconozco y otros que me sorprenden. Veo a veces un rostro equilibrado y, a veces, rasgos aparentemente incoherentes. Y el vaho se adhiere tenaz a la superficie del espejo. ¿ hasta qué punto debo confiar mi percepción y mis ansias de mejora a lo que digan unos tests ? ¿ hasta qué punto son fiables ? ¿ hasta qué punto son más válidos que la experiencia propia de años ? Pero por otro lado ¿ hasta qué punto mi autoimagen, no confrontada en el espejo de una prueba externa es, a su vez, confiable ? ¿ Hasta qué punto puedo basarme en una imagen de mí mismo que ignore la opinión los que me rodean ?

El vapor sigue extendiendo su tenue manto por encima de la imagen del espejo. Busco una imagen clara por las esquinas, pero parece que aún es pronto, que aún no se desvanece el vaho. Hoy me está costando peinarme.

El espejo sigue empañado. Seguiré esperando a que se desvanezca el vaho. Seguiré buscando por las esquinas.

Mundo Azul

5 comentarios:

winfried lindner dijo...

Iggy,

Al menos yo no me tengo que preocupar de tomar clases de Liderazgo porque mi esposa o sea tu prima, cogio la clase primero que yo y no me da chance nisiquiera por un dia.. :0)

igrgavilan dijo...

Quien da el primero, da dos veces... :-)

winfried dijo...

Lo sabre yo! Tengo 18 anhos de experiencia.. jejeje

Susana Lindner dijo...

Yo tengo otra opinión. Pienso que las niñas realmente tienen mas voz en la casa que el padre o yo. No se que escuela asistieron ellas para aprender y manipular aun mejor ese espejo. Creo que o las escuelas han mejorado o cada vez agregan mas material cada año.

igrgavilan dijo...

Bueno, ahora necesitaría la opinión de las niñas :-) :-). Where are you Ash ? :-)

Ahora en serio, no lo sé, pero sí que me da la sensación que en USA dedican más esfuerzo en la formación a aspectos más relacionados con la formación del carácter que con la enseñanza en conocimientos concretos. En ese sentido, no me extrañaría nada que inculcasen a los niños algún tipo de conocimientos en técnicas de liderazgo. Pero no lo sé, claro.

Y si las aprenden en clase...¿ por qué no las van a utilizar en casa ?. En este tipo de cursos te suelen decir que no sólo son aplicables para tu entorno profesional sino tambien para la vida personal. Eso me lo dijeron muy claro en algún curso sobre negociación... Aunque no deja de dar cierto 'repelús' pensar en negociar con tu propia familia...